Eliminación de Aportes Profesionales en Rosario
La decisión de la Municipalidad de Rosario de eliminar por decreto la obligatoriedad de presentar los aportes profesionales para tramitar permisos y finales de obra constituye un grave retroceso y un ataque directo al ejercicio profesional.
Es importante señalar que no coincidimos ni con el contenido de la decisión ni con la forma en que fue adoptada. El decreto es un instrumento legal válido del intendente en situaciones excepcionales, cuando existe urgencia y la problemática a resolver requiere celeridad. En este caso, el Concejo Deliberante se encuentra en pleno funcionamiento, la medida no reviste carácter de inmediatez y no se ha consultado previamente a los colegios profesionales involucrados, pese a que impacta directamente sobre el ejercicio de sus matriculados y matriculadas. Por lo tanto, consideramos que, en esta situación particular, el uso del decreto debilita la participación y el debate democrático.
En cuanto al fondo de la medida, advertimos que, bajo el argumento de “simplificar”, se impulsa una política que desregula, debilita los controles y profundiza la precarización laboral. La tecnología disponible permite hoy resolver en segundos las verificaciones necesarias para garantizar el correcto ejercicio profesional, sin desarticular la organización institucional cuyo objetivo es formar, ordenar y controlar la actividad. Los aportes profesionales no son un costo innecesario: garantizan que las obras estén a cargo de profesionales habilitados, sostienen las instituciones del sector y forman parte del sistema previsional.
Su eliminación perjudica, en definitiva, a toda la matrícula, agravando un contexto ya marcado por la informalidad, los bajos honorarios y la inestabilidad laboral.
El ejercicio profesional en la construcción impacta directamente en los derechos de la ciudadanía. El Estado debe mantener el control del espacio público y garantizar estos derechos, verificando que las obras estén a cargo de profesionales habilitados por los colegios correspondientes.
Desde el Círculo de Arquitectos rechazamos esta medida arbitraria y exigimos su tratamiento en el Concejo Municipal, junto con la convocatoria a una audiencia pública para debatir el rol de los colegios profesionales ante la autonomía municipal.